UN LOGO QUE HABLA
El logotipo del jubileo de los 150 años del Instituto de las Hijas de Cristo Rey encierra en su diseño una profunda simbología relacionada con la historia, el carisma y la espiritualidad de este Instituto religioso fundado por el sacerdote y canónigo José Gras y Granollers en 1876 en Granada.
Lo que este LOGO nos quiere decir
1. El número 150
El número central en el diseño resalta la conmemoración de los 150 años de vida del Instituto. Su estilo moderno, con líneas limpias y equilibradas, evoca estabilidad, continuidad y proyección hacia el futuro.
- El “1” en azul claro representa los comienzos humildes del Instituto en Granada, cuando José Gras, movido por su deseo de reparar la Soberanía de Cristo, dio forma a esta obra evangelizadora. Su color tenue refleja una realidad naciente que, con el tiempo, se consolidó en una gran misión educativa y apostólica.
- El “5” en azul oscuro simboliza la solidez de la institución, su crecimiento y su firmeza en la misión. El azul en varias tonalidades es el color corporativo del Instituto y también actualmente de la Fundación Educativa José Gras. Se fundamenta esta elección porque el azul es un color vinculado a la sabiduría, la profundidad y la confianza, elementos esenciales en la labor educativa y evangelizadora de las Hijas de Cristo Rey.
- El “0” en azul claro, con una apertura en su parte inferior y unido al “5”, sugiere una continuidad, un camino que sigue abierto hacia el futuro. También evoca la dimensión comunitaria y el sentido de unidad dentro del Instituto.
2. La corona dorada
El elemento más distintivo y propio del Instituto de Hijas de Cristo Rey, presente en el logo, es la corona dorada que se sitúa sobre el “0” y apunta hacia el cielo. Los colores azul y dorado, la tipografía y la disposición de los elementos reflejan la trayectoria de la congregación y su compromiso con el Reino de Cristo y el legado de su fundador.
La corona, símbolo principal, nos recuerda que su misión sigue viva y que el reinado de Cristo es un ideal por el que continuar trabajando.
Que este logo nos ayude a transmitir el agradecimiento que brota de estos 150 años, en los que las Hijas de Cristo Rey han sido testigos y portadoras del mensaje de su fundador, manteniendo vivo el espíritu de José Gras y proyectando su obra hacia el futuro, con la misma pasión y entrega con la que todo comenzó en Granada en 1876.
Al contemplar este logo jubilar, celebramos mucho más que una cifra: celebramos una historia viva, tejida con la entrega y la fe de quienes, desde Granada hasta los confines del mundo, han respondido al sueño de José Gras. El azul y el dorado, la corona y la calidez de la escritura, nos recuerdan que somos herederas de una misión que hunde sus raíces en la humildad de los comienzos y se proyecta, firme y luminosa, hacia el futuro.
Durante 150 años, las Hijas de Cristo Rey hemos caminado “por Cristo y su Reino”, dejando huella en la educación, la evangelización y el servicio, con la mirada puesta en el cielo y los pies en la tierra, encarnando el carisma allí donde la vida nos reclama. Hoy, reunidas en torno a este símbolo, renovamos nuestro compromiso de ser portadoras de este carisma, y trabajar para que Cristo reine en cada corazón y en la sociedad entera, con la misma pasión, creatividad y fidelidad que animó a nuestro fundador.
Que este jubileo sea para nosotras y para toda la familia Cristo Rey un impulso renovado para vivir con alegría, gratitud y esperanza, sabiendo que la misión continúa y que el Reino de Dios sigue abriéndose paso a través de nuestra entrega cotidiana.
Damos gracias por el camino recorrido y nos encomendamos a María, Reina y Madre, para que nos acompañe y nos sostenga en la hermosa tarea de seguir construyendo, día a día, el Reino de Cristo.


