En un ambiente de gratitud y esperanza, celebramos con gozo esta Eucaristía en acción de gracias a Dios por los 149 años de vida y misión de nuestro Instituto HCR. Esta significativa conmemoración marca la apertura solemne de nuestro Año Jubilar, un tiempo de gracia que deseamos vivir con gratitud, con pasión y con renovada esperanza.
Este Año Jubilar es, ante todo, una ocasión privilegiada para reconocer la fidelidad de Dios a lo largo de nuestra historia y para renovar nuestro compromiso de anunciar el Reino de Cristo con alegría y entrega. Lo hacemos junto a tantos hombres y mujeres, jóvenes y niños, y de manera especial, junto a las comunidades indígenas con quienes compartimos, desde hace ocho años, el don de nuestro carisma.
Invocamos con humildad y fe la presencia del Espíritu Santo en este tiempo de celebración y renovación. Que Él ilumine nuestras mentes, fortalezca nuestros corazones y nos disponga a vivir este encuentro con Dios en profundidad. Abramos nuestro espíritu, para que guiados por Su luz, podamos acoger con alegría la Palabra y renovar con convicción nuestro compromiso misionero.





