“He aquí que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta entraré a él y cenaré con él y el conmigo” Apoc 3;20
Ni más ni menos, Señor, tu palabra se hizo tal cual realidad en un grupo de niños de Ucrania que, en medio de dolor y sufrimiento, recibieron el regalo de “ Un respiro de esperanza” proyecto promovido por Antonio Funes, padre de familia de una alumna de Jaén. Y como dice esta cita evangélica, ante la petición de Antonio a la Comunidad de Villanueva del Arzobispo ( Jaén) para alojarse con nosotras en Madrid, preparamos en nuestra comunidad de Santa Úrsula la cena , desayuno y el alojamiento , pensando Señor que en cada uno de esos pequeños estabas tú esperándonos, sonriéndonos y agradeciéndonos que abriéramos las puertas , no sólo de la casa, sino de cada corazón.
Las hermanas de la comunidad y otras personas que también se unieron al grupo, manifestaban en bastantes ocasiones la alegría de esta experiencia. Además Señor,
pudimos compartir con la Hermana Victoria, Sierva de Jesús , del Orfanato de los niños, la fuerza de la fe y la entrega más allá de la lengua y la violencia de una guerra.
Señor, queremos La Paz y queremos vivir en paz y ahora que conocemos rostros y nombres sabemos que sólo Tú puedes traer esa paz que el mundo ansía.


