Con el deseo de adentrarse en el corazón del Venerable José Gras desde octubre hasta mayo, cada primer jueves de mes al caer la tarde, varios miembros del MAR e Hijas de Cristo Rey se han ido reuniendo telemáticamente en una cita ineludible. Un total de diez laicos del Movimiento procedentes de Benifaió, Granada, Jaén y Sevilla, han participado en la II edición del curso titulado «José Gras: introducción a su espiritualidad». Un curso opcional y abierto cuyos objetivos han sido, entre otros, contextualizar al Venerable en una época concreta de la historia de España y de la Iglesia; Así como leer, rezar y profundizar de primera mano textos de José Gras, descubriendo la realeza y soberanía de Cristo en su pensamiento.
Como preludio a cada encuentro, Constructores y Comunidades del Reino han ido haciendo paulatinamente una lectura orante y reflexiva de capítulos de «Tras las huellas del Rey», libro escrito por Mª Fernanda Mendoza Ruiz, Hija de Cristo Rey, que puede considerarse el vademécum de la espiritualidad del Venerable. A lo largo del tiempo, han sido diferentes las personas que, en calidad de ponentes, han acompañando este proceso de profundización en nuestro carisma: Alberto de Castro, Flor Mª Porras, Ángeles Carámbano, Eva Maldonado y Francisco José Sánchez Corrales.
El colofón a esta magnífica experiencia ha sido un encuentro presencial que ha llevado por título «De la Verge del Socors a la Inmaculada: María en José Gras». Entre los días 31 de mayo y 1 de junio, los participantes en la formación han abandonado las pantallas para encontrarse físicamente en Granada, siendo la emblemática Abadía del Sacromonte testigo del reencuentro. La mañana del sábado, laicos y religiosas se unieron a la oración de la Iglesia con los laudes para después ahondar en las devociones marianas de Gras a lo largo de su vida. De una manera dinámica hicieron un recorrido biográfico intercalando textos y juegos, parándose en cuatro momentos: Su infancia agramuntí; su peregrinación siendo seminarista en Barcelona a Montserrat; su pertenencia y aportación a la Academia Bibliográfica Mariana en su etapa ecijana; y, finalmente, su participación de la devoción popular granadina de la Virgen de las Angustias.
Durante la tarde, el Abad, D. Antonio Fernández Siles, hizo de cicerone en las dependencias
privadas y explicó cómo era la cotidianidad sacromontana a finales del XIX y principios del XX. Así se pudo ubicar al Venerable en su contexto espacial y rutinario, pues recordemos que vivió durante más de medio siglo entre los muros de la Abadía del Sacromonte cuyo lema es «A María no tocó el pecado primero».
A continuación, se focalizó el encuentro en la Inmaculada, comenzando con un acercamiento a la historia y el arte de la Abadía para seguir con la evolución de la reflexión teológica sobre el dogma. Un recorrido desde la patrística pasando por la figura del Beato Juan Duns Escoto hasta llegar a la «Ineffabilis Deus» la carta apostólica del Papa Pío IX que definió el dogma inmaculista cuando José Gras tenía apenas veinte años.
Tras la formación, llegó el momento más especial de la jornada con la adoración al Señor expuesto, un momento íntimo en un espacio inigualable. Y es que, en el Movimiento asumimos como dirigidas a nosotros las palabras del sacerdote catalán en El Bien: «tributar adoración al infinito Amor y a defender el infinito Honor del Rey de reyes». El sábado concluyó con una velada fraterna y distendida en un restaurante del Albayzín.
En la mañana del VI Domingo de Pascua, tras los laudes, Constructores y Comunidades del Reino realizaron un paseo literario por la Granada inmaculista de la mano de «El Talismán de María». Partiendo de la cripta del Venerable, recorrieron emblemáticos enclaves granadinos. Lugares por los que anduvo José y en los que laicos se deleitaron no solo con la genialidad de la pluma de Gras, sino también con la belleza inmarcesible de la arquitectura, escultura y pintura vinculada a la Inmaculada en la ciudad andaluza. El encuentro culminó con la Eucaristía en la catedral presidida por D. José Mª Gil Tamayo, arzobispo de Granada.
Aprovechamos estas líneas para agradecer a la Abadía del Sacromonte, en general, y a su abad, en particular, la cercanía y amabilidad con la que siempre acogen a nuestro Movimiento. Asimismo, expresamos nuestra gratitud al cabildo de la Catedral Metropolitana, y en especial a su deán, D. Eduardo García López, por la colaboración y ayuda en la preparación de este encuentro.











