UNA CELEBRACIÓN GLOBAL.
UN CARISMA LLAMADO A DAR VIDA Y ESPERANZA.
LAS HIJAS DE CRISTO REY CLAUSURAN SU 150 ANIVERSARIO.
Con el corazón rebosante de gratitud y una profunda renovación espiritual, el Instituto de las Hijas de Cristo Rey ha puesto el broche de oro a las celebraciones por el 150 aniversario de su fundación (1876-2026). Lo que comenzó como el sueño del venerable José Gras y Granollers en el siglo XIX, se ha consolidado hoy como una obra viva y vibrante que se extiende por tres continentes: Europa, América y África.
Las celebraciones de clausura, vividas en colegios, residencias, parroquias y comunidades de misión de todo el mundo, han dejado constancia de la universalidad y la vigencia de un lema que sigue moviendo fronteras: “Cristo reina, por siempre en nuestros corazones”.
Una acción de gracias en tres continentes
Las celebraciones de clausura se han caracterizado por una profunda sintonía litúrgica y festiva. En cada rincón del mundo donde late el carisma del Instituto, comunidades religiosas, equipos educativos, familias y alumnos se reunieron para dar gracias por un siglo y medio de entrega al servicio de la verdad y el bien.
- Eucaristías solemnes: Catedrales e iglesias locales acogieron a los miembros de la familia carismática que agradecieron la huella imborrable que las Hijas de Cristo Rey dejan en la sociedad a través de la educación y el anuncio del Evangelio.
- Celebraciones culturales y artísticas: Los patios y salones de los centros educativos se llenaron de música, coreografías y la recreación de mosaicos humanos conmemorativos. Los estudiantes, como portadores del futuro del carisma, fueron los grandes protagonistas, manifestando la alegría de pertenecer a esta gran familia global.
- Gestos de solidaridad: Fieles al espíritu de servicio de la congregación, muchas comunidades decidieron clausurar este tiempo de gracia con misiones solidarias y proyectos de ayuda a los más vulnerables, haciendo visible el reinado del amor de Dios.
La Peregrinación Internacional: Pisando huellas de un peregrino
Uno de los hitos más conmovedores e intensos de este tramo final del jubileo ha sido la Peregrinación Internacional, un acontecimiento que ha reunido a representantes de todas las latitudes del Instituto en un viaje espiritual y fraterno pisando las huellas de, José Gras, apóstol de la Soberanía de Cristo.
Peregrinos llegados desde distintas culturas e idiomas se unieron para recorrer los lugares santos y significativos que marcaron la vida del fundador. El itinerario incluyó momentos de profunda oración en su tierra natal, el reencuentro con los primeros pasos de su vocación y, de manera muy especial, la visita a la ciudad cuna del Instituto, donde reposan los restos del venerable José Gras.
Esta peregrinación no ha sido un simple recorrido histórico, sino una auténtica recarga de energía espiritual para seguir haciendo reinar a Cristo.
Mirando al futuro con esperanza
Con la clausura de este año jubilar, las Hijas de Cristo Rey y toda su familia laical no cierran una etapa, sino que abren las puertas a los próximos 150 años. El gran mosaico de rostros, lenguas y culturas que ha dado vida a este aniversario demuestra que el proyecto del venerable José Gras sigue siendo una respuesta urgente y necesaria para los desafíos del mundo contemporáneo. El jubileo termina, pero la misión de “hacer reinar a Cristo” continúa porque Él es Rey más allá de la creación y de los siglos.


