Día de reencuentros, de sorpresa, de abrazos fraternos, de almuerzo compartido estando ya presentes todas las capitulares.
A las 18h la M. General nos ha convocado en la sala capitular que respira novedad y ambiente carismático. En sus palabras, después de una afectuosa bienvenida, nos ha recordado el sentido de los Ejercicios Espirituales que iniciamos en unas horas: disponer el corazón para buscar y encontrar a Dios en este tiempo fuerte de discernimiento que es el Capítulo. A continuación nos hemos organizado para colaborar en distintas tareas y servicios.
Agradecemos tantos mensajes de apoyo y afecto, tanta oración, tantos buenos deseos que nos hacen sentirnos arropadas y enviadas a celebrar este Capítulo buscando lo que Dios quiere para el bien del Instituto, de la Iglesia, de nuestra misión en el mundo.








